La Directiva CSRD ha marcado un antes y un después en la forma en que las empresas deben informar sobre su desempeño en materia de sostenibilidad. Hasta hace poco, muchas organizaciones consideraban estos informes como una práctica voluntaria o limitada a grandes corporaciones. Sin embargo, la nueva normativa europea amplía el número de empresas obligadas a reportar y exige que la información ESG (ambiental, social y de gobernanza) tenga el mismo nivel de rigor que la información financiera.
Para las empresas españolas, especialmente las industriales, la CSRD no solo implica cumplir con una obligación legal. También supone integrar la sostenibilidad en la estrategia empresarial, identificar riesgos y oportunidades y demostrar ante clientes, inversores y administraciones públicas que la compañía gestiona su impacto de forma responsable y transparente. En este sentido, la sostenibilidad empresarial debe entenderse como un enfoque transversal que integra los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza en la gestión de la organización.
¿Qué es la directiva CSRD?
La Directiva CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) es la normativa europea que regula la presentación de información sobre sostenibilidad por parte de las empresas. Fue aprobada por la Unión Europea con el objetivo de mejorar la calidad, la comparabilidad y la fiabilidad de los datos ESG que las organizaciones comunican al mercado.
La CSRD sustituye a la anterior Directiva NFRD, que ya obligaba a determinadas grandes empresas a publicar información no financiera. No obstante, la nueva directiva amplía significativamente su alcance, tanto por el número de compañías afectadas como por el nivel de detalle exigido.
Además, la CSRD introduce los estándares ESRS (European Sustainability Reporting Standards), que establecen un marco común para que todas las empresas reporten de forma homogénea y transparente.
Principales cambios respecto a la NFRD
La CSRD introduce cambios relevantes respecto a la NFRD. En primer lugar, amplía el número de empresas obligadas a reportar información de sostenibilidad, incluyendo a muchas organizaciones que antes quedaban fuera del alcance normativo.
También exige información más detallada y estandarizada mediante los estándares ESRS, incorpora la obligación de verificación externa de los informes y refuerza la transparencia y comparabilidad de los datos ESG publicados.
¿Qué empresas están obligadas a cumplir la CSRD?
Una de las principales novedades de la Directiva CSRD es que amplía de forma considerable el número de empresas obligadas a presentar información sobre sostenibilidad. Mientras que la antigua NFRD se centraba en un grupo reducido de grandes compañías, la nueva normativa incorpora progresivamente a más organizaciones, incluyendo determinadas pymes cotizadas y empresas de fuera de la Unión Europea con actividad relevante en el mercado comunitario.
El objetivo es que la información ESG sea más homogénea, comparable y fiable, independientemente del sector o del país en el que opere la empresa. No obstante, la obligación de cumplir con la CSRD no llega al mismo tiempo para todas las organizaciones, sino que se aplica de forma escalonada en función de su tamaño, características y situación.
Grandes empresas
La CSRD afecta a las grandes empresas que cumplan, al menos, dos de estos tres criterios: contar con más de 250 empleados, superar los 50 millones de euros de facturación anual o tener un balance superior a 25 millones de euros. Estas organizaciones deberán adaptar sus procesos de recopilación y reporte de información ESG.
PYMES cotizadas
Las pequeñas y medianas empresas que cotizan en mercados regulados también deberán cumplir la directiva, aunque disponen de un calendario de aplicación más amplio y de determinadas medidas transitorias que facilitan su adaptación a los nuevos requisitos de información.
Empresas no europeas con actividad en la UE
La normativa también alcanza a determinadas empresas con sede fuera de la Unión Europea que generan un volumen significativo de negocio en territorio comunitario, con el fin de garantizar unas mismas reglas de transparencia para todos los operadores económicos.
Empresas industriales españolas
Aunque no todas las empresas industriales estarán obligadas desde el primer momento, muchas deberán prepararse con antelación. Sectores como el químico, manufacturero, energético, alimentario o de gestión de residuos suelen estar especialmente expuestos a los requisitos de sostenibilidad y a las exigencias de clientes, entidades financieras y grupos de interés. Anticiparse a la CSRD facilita el cumplimiento normativo y reduce el esfuerzo de adaptación cuando llegue el momento de reportar.
Calendario de aplicación de la CSRD
La implantación de la Directiva CSRD se ha diseñado de forma progresiva para que las empresas dispongan de un periodo de adaptación antes de asumir plenamente las nuevas obligaciones de reporte. Las primeras en aplicar la normativa han sido las grandes empresas que ya estaban sujetas a la NFRD, mientras que el resto de organizaciones se incorporarán de forma escalonada en los años siguientes.
En términos generales, las grandes empresas que ya reportaban información no financiera comenzaron a aplicar la CSRD en los informes correspondientes al ejercicio 2024, publicados en 2025. Las grandes empresas que hasta ahora no estaban incluidas en la NFRD deberán presentar su primer informe en 2026, con datos del ejercicio 2025. En el caso de las pymes cotizadas, la obligación se traslada a los informes de 2027, correspondientes al ejercicio 2026, aunque cuentan con la posibilidad de acogerse a determinadas exenciones temporales. Finalmente, las empresas de fuera de la Unión Europea que cumplan los requisitos establecidos por la directiva deberán reportar por primera vez en 2029, con información relativa al ejercicio 2028. De este modo, la normativa establece una transición gradual que permite a las organizaciones preparar sus sistemas de recopilación de datos y adaptarse a los estándares europeos de información sobre sostenibilidad.
Principales obligaciones de la directiva CSRD
La Directiva CSRD no se limita a ampliar el número de empresas obligadas a reportar información sobre sostenibilidad. También establece un marco mucho más exigente en cuanto a la calidad, el alcance y la fiabilidad de los datos publicados. El objetivo es que la información ESG tenga el mismo nivel de rigor que la información financiera y permita a inversores, clientes, administraciones y otros grupos de interés evaluar el desempeño real de cada organización.
Para cumplir con la normativa, las empresas deben asumir una serie de obligaciones que afectan tanto a la recopilación de información como a su análisis, validación y publicación.
Reportar información de sostenibilidad
Las empresas deben divulgar información relevante sobre los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) que influyen en su actividad. Esto incluye cuestiones como el impacto ambiental de sus operaciones, las políticas laborales, la gestión de los derechos humanos, la diversidad, la ética empresarial o los riesgos relacionados con el cambio climático. La información debe ser completa, objetiva y basada en datos verificables.
Aplicar los estándares ESRS
La CSRD establece que la información debe elaborarse siguiendo los European Sustainability Reporting Standards (ESRS). Estos estándares definen qué información debe reportarse, cómo debe medirse y con qué nivel de detalle debe presentarse. Gracias a este marco común, los informes de sostenibilidad son comparables entre empresas y sectores, facilitando la toma de decisiones por parte de inversores, entidades financieras y otros grupos de interés.
Realizar un análisis de doble materialidad
Otra obligación fundamental es llevar a cabo un análisis de doble materialidad. Este proceso permite identificar tanto el impacto que la empresa genera sobre el medio ambiente y la sociedad como la influencia que los factores ESG pueden tener sobre su actividad y resultados económicos. Se trata de uno de los pilares de la CSRD y condiciona el contenido del informe de sostenibilidad. Si quieres profundizar en este concepto, puedes consultar nuestro artículo sobre análisis de doble materialidad.
Someter la información a verificación externa
La información publicada debe someterse a un proceso de verificación o aseguramiento independiente. Esta revisión incrementa la credibilidad del informe, garantiza que los datos son fiables y aporta mayor confianza a clientes, inversores y administraciones públicas.
Integrar la información en el informe de gestión
La información sobre sostenibilidad deja de presentarse como un documento independiente y pasa a formar parte del informe de gestión de la empresa. De este modo, la sostenibilidad se integra en la estrategia corporativa y adquiere el mismo nivel de relevancia que la información financiera.
¿Qué información deben publicar las empresas?
La Directiva CSRD no establece un modelo único de informe, pero sí determina los ámbitos sobre los que las empresas deben ofrecer información clara, completa y comparable. Entre otros aspectos, deberán explicar su estrategia de sostenibilidad y cómo esta se integra en el modelo de negocio, identificar los principales riesgos y oportunidades relacionados con los factores ESG, así como definir los objetivos, indicadores y métricas utilizados para medir su evolución.
En el ámbito ambiental, será habitual incluir información sobre la huella de carbono, las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de recursos o las medidas adoptadas para reducir el impacto ambiental. Para conocer en detalle qué es la huella de carbono empresarial y qué información aporta, puedes consultar nuestra guía sobre la huella de carbono de una empresa.
¿Qué riesgos existen por no cumplir la CSRD?
No adaptarse a la Directiva CSRD puede tener consecuencias que van mucho más allá del incumplimiento normativo. En función de la legislación aplicable en cada Estado miembro, las empresas pueden enfrentarse a sanciones económicas y a requerimientos por parte de las autoridades competentes. A ello se suman riesgos reputacionales, ya que clientes, inversores y otros grupos de interés exigen cada vez mayor transparencia en materia de sostenibilidad.
Además, la falta de información ESG fiable puede dificultar el acceso a financiación, limitar la participación en licitaciones o reducir las oportunidades de colaboración con grandes compañías. En un entorno donde la sostenibilidad influye cada vez más en las decisiones de negocio, no anticiparse también puede traducirse en una pérdida de competitividad frente a empresas mejor preparadas.
Cómo prepararse para cumplir la CSRD
La adaptación a la CSRD no consiste únicamente en elaborar un informe cuando llega la fecha de presentación. Requiere revisar procesos internos, recopilar información de distintas áreas de la empresa y establecer una metodología que garantice la calidad y trazabilidad de los datos. Cuanto antes se inicie este trabajo, más sencilla será la transición hacia el nuevo marco regulatorio.
En empresas industriales, donde la gestión ambiental, el consumo de recursos o las emisiones forman parte de la actividad diaria, resulta especialmente recomendable abordar este proceso de forma planificada y con apoyo técnico especializado.
Evaluar el punto de partida
El primer paso consiste en realizar un diagnóstico para conocer el grado de preparación de la empresa. Este análisis permite identificar qué requisitos ya se cumplen, qué información está disponible y qué aspectos deben reforzarse para adaptarse a las exigencias de la Directiva CSRD.
Identificar los temas materiales
Una vez evaluada la situación inicial, es necesario determinar qué cuestiones de sostenibilidad son realmente relevantes para la organización y sus grupos de interés. El análisis de doble materialidad será la base para definir el contenido del futuro informe y priorizar las acciones necesarias.
Organizar la recopilación de datos
La calidad del reporte dependerá de la fiabilidad de la información recopilada. Por ello, conviene establecer responsabilidades claras, definir los indicadores que se van a medir, unificar criterios entre departamentos e implantar sistemas que permitan recopilar y validar los datos de forma periódica y trazable. En el caso de las emisiones de gases de efecto invernadero, contar con un cálculo de huella de carbono realizado con una metodología adecuada permite disponer de una base sólida para la recopilación y seguimiento de estos indicadores.
Elaborar la estrategia y el informe
El último paso consiste en integrar la sostenibilidad dentro de la estrategia empresarial y elaborar un informe alineado con los estándares ESRS. Más allá de cumplir una obligación legal, este proceso ayuda a mejorar la toma de decisiones, identificar oportunidades de mejora y reforzar la confianza de clientes, inversores y otros grupos de interés. Deplan acompaña a las empresas durante todo este proceso, desde el diagnóstico inicial hasta la elaboración del informe de sostenibilidad conforme a los requisitos de la CSRD.
Cómo puede ayudar Deplan a las empresas industriales
La adaptación a la Directiva CSRD requiere conocimientos técnicos, experiencia en normativa ambiental y una metodología que garantice la fiabilidad de la información. En Deplan acompañamos a empresas industriales durante todo el proceso, adaptando el trabajo a las necesidades de cada organización.
Nuestros servicios incluyen el diagnóstico del grado de cumplimiento de la CSRD, la realización del análisis de doble materialidad, la identificación y validación de indicadores ESG, así como el apoyo en la recopilación de la información necesaria para el reporte. Además, asesoramos en la elaboración del informe de sostenibilidad conforme a los estándares ESRS y ofrecemos acompañamiento técnico durante todo el proceso para facilitar la revisión y el aseguramiento de la información publicada.
Preguntas frecuentes sobre la CSRD
¿La CSRD afecta a todas las empresas?
No. La directiva se aplica de forma progresiva y únicamente a las empresas que cumplen determinados criterios de tamaño, cotización o actividad en la Unión Europea.
¿Qué son los estándares ESRS?
Los ESRS son las normas europeas que establecen qué información sobre sostenibilidad deben publicar las empresas y cómo debe presentarse.
¿Es obligatoria la verificación externa?
Sí. La información reportada conforme a la CSRD debe someterse a un proceso de aseguramiento realizado por un verificador independiente.
¿Qué ocurre si una empresa no cumple?
El incumplimiento puede dar lugar a sanciones, además de generar riesgos reputacionales y dificultades para acceder a financiación o determinados mercados.
¿Cómo se relaciona la CSRD con la huella de carbono?
La huella de carbono es uno de los indicadores ambientales que muchas empresas deberán medir y comunicar dentro de su información de sostenibilidad.
Conclusión
La Directiva CSRD supone un cambio en la forma de entender la sostenibilidad dentro de las empresas. Más allá de una nueva obligación regulatoria, representa una oportunidad para mejorar la gestión interna, aumentar la transparencia y reforzar la confianza de clientes, inversores y otros grupos de interés.
Prepararse con tiempo permite implantar procesos sólidos, recopilar información fiable y convertir el cumplimiento normativo en una ventaja competitiva. Si tu empresa necesita adaptarse a la CSRD o quiere avanzar en su estrategia de sostenibilidad, en Deplan ponemos a tu disposición un equipo especializado que te acompañará en cada fase del proceso, desde el diagnóstico inicial hasta la elaboración del informe de sostenibilidad conforme a la normativa vigente. ASí que si estás pensando en realizar este proceso, no dudes en contactar con nosotros.







